Jeremy Clarkson: «Lancia ha producido más coches excepcionales que ningún otro fabricante».»

Publicidad

Jeremy Clarkson nunca ha sido amable con la industria automovilística británica. Pero en su última columna, el periodista inglés hizo una declaración de amor... a Italia. Y más concretamente a una marca que muchos creían condenada desde hacía tiempo: Lancia. A la vuelta de una Prueba de conducción Maserati MC20 Cielo, Jeremy Clarkson se ha embarcado en una reflexión mucho más amplia que la simple crítica de un supercoche. Una comparación casi filosófica entre dos visiones del automóvil: la británica y la italiana.

Inglaterra ha perdido su toque... Italia lo ha mantenido vivo

Para Clarkson, la historia habla por sí sola. Humber, Riley, Wolseley, Austin, Morris, Triumph y TVR han desaparecido. MG y Rover acabaron en China. En cuanto a Jaguar, incluso se cuestiona su futuro. En cambio, Italia ha conservado prácticamente todos sus iconos: Lancia, Alfa Romeo, Ferrari, Fiat, Maserati, Lamborghini y De Tomaso. ¿Cómo se explica semejante diferencia?

Publicidad

En su opinión, los británicos aman la mecánica, las piezas y la tecnología. Los italianos, en cambio, aman el coche como un ser vivo. Allí, un coche no es sólo un objeto racional o rentable: forma parte de la cultura. Jeremy Clarkson lo resume con su habitual brutalidad: cerrar Lancia por razones financieras sería, en Italia, como deshacerse de tu perro porque su comida es demasiado cara.

Lancia, una historia imposible de borrar

Aquí es donde entra la frase más contundente de su columna:

Publicidad

«Probablemente sea cierto decir que Lancia ha producido más coches realmente excepcionales que ninguna otra empresa».»

Naturalmente, menciona las leyendas: Stratos, 037, Delta Integrale, Aprilia... Pero también las grandes innovaciones técnicas. Lancia introdujo la suspensión delantera independiente, el motor V6, la caja de cambios de cinco velocidades, la estructura monocasco e incluso la primera investigación aerodinámica aplicada al automóvil.

Para Jeremy Clarkson, no se puede prescindir de una marca con semejante patrimonio, aunque hoy apenas venda nada. Lo compara con demoler el Coliseo para ampliar una rotonda: económicamente lógico quizás, pero culturalmente absurdo. Y eso es precisamente lo que diferencia a Italia del Reino Unido: el coche sigue siendo un patrimonio.

Publicidad

Si Lancia desapareciera, no sería sólo el cierre de una empresa. Sería la pérdida de un pedazo de cultura, comparable a la destrucción de un museo italiano. Al final, no importa que estas marcas sean a veces económicamente irracionales. Para Jeremy Clarkson, su supervivencia demuestra simplemente que Italia sigue siendo un país de automóviles... mientras que otros se han convertido en países de industria. Y eso, cree, es precisamente por lo que Lancia sigue existiendo hoy en día.

YouTube #!trpst#trp-gettext data-trpgettextoriginal=6561#!trpen#vídeo#!trpst#/trp-gettext#!trpen#

¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Publicidad

Deja tu opinión