Jeremy Clarkson: "¿Cómo han conseguido los italianos mantener vivas sus marcas cuando nosotros (los ingleses) no hemos podido?"

Publicidad

En su prueba del Maserati MCPura Cielo, Jeremy Clarkson acabó hablando de algo más que de un supercoche italiano. Como suele ser habitual en él, el coche no era más que un pretexto. Al volante, el periodista británico se embarcó en una reflexión mucho más profunda: ¿por qué ha desaparecido la industria automovilística británica... mientras que la italiana sigue existiendo? Y su respuesta no es ni técnica ni económica. Es cultural.

El cementerio de coches británico

Clarkson comienza recordando un hecho casi brutal: Inglaterra fue en su día una superpotencia automovilística. Humber, Riley, Wolseley, Austin, Morris, Hillman, Sunbeam, Triumph, TVR, Singer, Bristol... la lista es interminable. Casi todas estas marcas han desaparecido. MG y Rover acabaron en China. En cuanto a Jaguar, su futuro parece ahora incierto.

Publicidad

Para él, la razón subyacente radica en la forma en que los británicos perciben los coches. En el Reino Unido", explica, "muchos aficionados se interesan más por las piezas mecánicas que por el coche en sí. Admiran el carburador, la suspensión, el motor de arranque... pero el objeto en su conjunto sigue siendo secundario, casi utilitario. Cuando British Leyland agonizaba, el debate público giraba en torno a los puestos de trabajo perdidos, no a los coches perdidos. El coche no era una identidad cultural. Era una industria. Y cuando una industria pierde dinero, se cierra.

En Italia, un coche es un ser vivo

En Italia, Clarkson observa exactamente lo contrario. Allí, el coche va más allá de la función de transporte. Casi se convierte en una entidad viva. Cuenta una discusión que tuvo con su amigo AA Gill: ¿están los italianos obsesionados con la comida? Tal vez... pero según él, su verdadera pasión son los coches. Y no sólo la mecánica: el conjunto, el alma, la presencia.

Publicidad

Cerrar una marca como Lancia por razones financieras sería impensable. Sería, escribe, el equivalente a deshacerse de tu perro porque su comida es demasiado cara. O sustituir la pasta fresca por la de lata. En otras palabras: Italia no protege sus marcas porque sean rentables. Las protege porque forman parte de su patrimonio.

Lancia, lo irracional por derecho propio

Para Clarkson, Lancia es el símbolo perfecto de esta mentalidad. Hoy en día, la marca sólo vende un modelo, el Ypsilon, en volúmenes muy bajos. Financieramente, no tiene sentido. Y sin embargo, todavía existe. Porque no se mata a una empresa que creó la suspensión independiente, popularizó el V6, inventó el chasis monocasco y diseñó algunos de los coches más memorables de la historia, como el Stratos y el Delta Integrale. En el Reino Unido, dice, una marca deficitaria habría sido eliminada hace mucho tiempo. En Italia, cerrarla sería como demoler el Coliseo para ampliar una rotonda.

Publicidad

Maserati, el improbable superviviente

El caso de Maserati intriga aún más a Clarkson. Tras la ruptura con Ferrari, la marca debería lógicamente haber desaparecido: nuevos motores que desarrollar, inversiones colosales, un mercado en retroceso. Todo apuntaba a su desaparición. Pero siguió adelante.

Y esto es precisamente lo que le conmueve cuando concluye su prueba del MCPura Cielo. Incluso después de una avería, aunque sea imperfecta, el coche inspira simpatía. Porque tiene personalidad. Y para él, perder Maserati sería como destruir un museo italiano para ahorrar en aire acondicionado.

Publicidad

Una cuestión de amor, no de negocios

La conclusión implícita de Clarkson es clara: la supervivencia de las marcas italianas no es un éxito financiero, sino cultural. El Reino Unido ha tratado el automóvil como una industria.
Italia lo ha tratado como un arte. Y mientras exista esta diferencia, algunas marcas seguirán existiendo a pesar de las pérdidas, las crisis y las reestructuraciones. Porque en Italia, un coche nunca es sólo un producto. Forma parte de nuestra historia nacional.

YouTube #!trpst#trp-gettext data-trpgettextoriginal=6561#!trpen#vídeo#!trpst#/trp-gettext#!trpen#
YouTube #!trpst#trp-gettext data-trpgettextoriginal=6561#!trpen#vídeo#!trpst#/trp-gettext#!trpen#

¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Publicidad

Deja tu opinión