
El Sesto Elemento nunca fue diseñado para hacer cola en los semáforos en rojo. Cuando Lamborghini Presentado en 2010 en el Salón del Automóvil de París, la idea era sencilla: crear una máquina de carreras obsesionada con la reducción de peso. Fibra de carbono por todas partes, un habitáculo despojado, compromisos... y una rareza extrema. En cuanto a la producción, sigue sin estar claro desde hace tiempo. A menudo se habla de 20 coches previstos inicialmente, pero la realidad se acerca más a 11 coches, con una mezcla de prototipos y unidades "cliente", según la fuente.
El "sexto elemento
Su nombre no es casual: Sesto Elemento hace referencia al carbono, el sexto elemento de la tabla periódica. Y en este coche, el carbono no es sólo un efecto estilístico: estructura el coche, le da forma y explica la cifra que aún hoy impresiona... unos 999 kg. Para propulsar este peso pluma, Lamborghini recurrió al motor más eficiente que sabía fabricar en aquel momento: el V10 atmosférico de 5,2 litros del Gallarado, con una potencia de unos 570 CV. Esto es suficiente para acelerar el coche de 0 a 100 km/h en unos 2,5 segundos, una experiencia descrita como cruda, sonora y sin filtros.

Certificación
Hacer que un Sesto Elemento sea legal en carretera no significa "añadir una matrícula". Se trata de llevar un coche diseñado para la pista a un mundo de normas: iluminación, señalización, requisitos administrativos, compatibilidad de matriculación, etc. Ahí es donde entra Lanzante, un especialista británico famoso por sus conversiones. En julio de 2025, informamos sobre la aparición de un Sesto Elemento puesto a punto en el Reino Unido por Lanzantevisto de camino al Festival de Velocidad de Goodwood. ¿Quizás sea el mismo coche?

El único Sesto Elemento homologado en Estados Unidos
Seis meses después de su sonada aparición en el Reino Unido, el Lamborghini Sesto Elemento vuelve a ser noticia en un escenario completamente distinto. Un vídeo grabado en la Arizona Car Week presenta a un propietario estadounidense llamado Chris, presentado como el conductor del único Sesto Elemento homologado para circular y matriculado en Estados Unidos. Desde los primeros minutos, se establece el tono: de los 11 coches producidos (nueve coches de cliente y dos prototipos, según las fuentes), sólo dos han sido convertidos para su uso en carretera, y éste es el único oficialmente homologado en suelo americano.



Por desgracia, el vídeo no entra en detalles sobre las modificaciones técnicas que se han realizado, pero Chris deja claro que el coche está matriculado, asegurado y en condiciones de circular sin restricciones. También habla del pasado del coche, indicando que primero se utilizó como coche de pista en Oriente Medio antes de ser reconvertido en el Reino Unido, y luego se transfirió al mercado estadounidense una vez que se había puesto a punto.


En el transcurso de la entrevista, Chris describe la experiencia tal cual, sin filtro alguno: un coche extremadamente despojado, sin aislamiento acústico real, y un habitáculo separado del motor por un simple tabique de plexiglás. Habla de una experiencia de conducción muy física, marcada por el calor, el ruido y las vibraciones, y explica que se oye cada piedra de la carretera. También subraya la ausencia de elementos de confort tradicionales, señalando que el Sesto Elemento nunca se diseñó para un uso cotidiano. Lejos de mantenerlo inmóvil, Chris explica que realmente utiliza el coche, integrándolo en una rotación con sus otros modelos, incluido un Pagani. Es tan raro que los automovilistas intrigados suelen preguntar de qué modelo se trata, a veces sin saber siquiera que existe el Sesto Elemento.
