
Hay coches que ya son excesivos por naturaleza... y luego están los que pasan por las manos de Mansory.
Tras varios preparativos espectaculares del nuevo supercoche híbrido Lamborghini (como el parece una nave espacial, o el del piloto de F1 Esteban Ocon), el tuneador alemán vuelve con una creación aún más radical. Se llama Carbonado X. Y esta vez, el objetivo no es simplemente transformar el Revuelto... sino casi hacerlo desaparecer bajo el carbono.
Un Revuelto completamente reinventado
El Lamborghini Revuelto ya no es conocido por su discreción, pero Mansory consideró que aún le faltaba carácter. Como resultado, prácticamente todos los paneles de la carrocería se han sustituido por componentes de carbono forjado a medida. Sólo los faros y la superficie acristalada siguen delatando el origen del modelo.



El parachoques delantero adopta un enorme splitter acompañado de un capó muy abierto, mientras que los flancos abandonan las líneas en “Z” originales por enormes tomas de aire diseñadas para la refrigeración. Las aletas traseras esculpidas y los paneles de los balancines ensanchados transforman la silueta en un auténtico prototipo de resistencia.


Pero es en la parte trasera donde la metamorfosis es más espectacular: difusor gigantesco, alerón monumental y escape central con una triple salida triangular casi simbólica. El conjunto se completa con una toma de aire en el techo y un capó inspirado en la ciencia ficción. Mansory afirma que estos cambios no son sólo visuales: se dice que el flujo de aire y la carga aerodinámica trasera han mejorado significativamente.
Interior futurista
A bordo, el ambiente contrasta con el exterior militar. Predomina el Alcantara negro, con detalles en turquesa en el salpicadero, los asientos, los cinturones y los mandos. Los paneles de las puertas retroiluminados y los logotipos iluminados son un recordatorio constante de que no hay nada estándar en este Revuelto. El ambiente recuerda más a una cabina experimental que a un supercoche de producción.

1120 CV: aún más extremo que el Revuelto
Bajo el capó, la transformación no se limita a la estética. El motor V12 atmosférico de 6,5 litros pasa de unos 825 CV a 930 CV, mientras que se mantienen los tres motores eléctricos. La potencia combinada asciende a 1.120 CV, más de 100 CV más que el modelo original. Con este aumento, el Carbonado X puede acelerar de 0 a 100 km/h en 2,3 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 355 km/h, ligeramente más rápido que el Revuelto estándar, que ya es uno de los hipercoches más rápidos del mercado.
Una pieza única destinada a Dubai
Como suele ocurrir con Mansory, el Carbonado X no es una serie limitada, sino una auténtica pieza única. Se fabricó para la sala de exposiciones del tuneador en Dubai, un mercado especialmente aficionado a las creaciones únicas y ostentosas. No se ha anunciado el precio, pero dada la magnitud de las modificaciones y el omnipresente carbono, probablemente estemos hablando de una factura de siete cifras.
