
Es una afirmación que no deja lugar a ambigüedades. En un momento en que muchos fabricantes aceleran hacia la electricidad total, Lamborghini tomó una decisión radicalmente distinta: reducir la velocidad.
En una entrevista concedida a Euroborsa, Paolo Poma, Director Financiero de la empresa de Sant'Agata Bolognese, confirma que el fabricante italiano ha decidido posponer sus planes para un 100 % eléctrico. Esta decisión estratégica forma parte de una reflexión más amplia sobre la evolución del mercado. «¿eléctrico? Todavía no es el momento», afirma tajante.
Una decisión impulsada por el mercado, no por la tecnología
Contrariamente a lo que podría pensarse, este contratiempo no está vinculado a un problema técnico. Lamborghini no cuestiona la transición energética, sino su calendario.
Según Paolo Poma, la evidencia es clara: en el segmento de los supercoches de lujo, la demanda de modelos eléctricos de 100 % es prácticamente inexistente en la actualidad. Esto contrasta fuertemente con las previsiones realizadas hace tan solo unos años.
Por ello, el fabricante ha revisado su hoja de ruta. El modelo eléctrico previsto inicialmente ha sido aplazado y, sobre todo, transformado. La futura “cuarta gama” de Lamborghini no será eléctrica, sino híbrida. Es una elección pragmática que permitirá a la marca seguir en línea con las expectativas reales de sus clientes.
Los híbridos como solución intermedia... pero de alto rendimiento
En Lamborghini, la hibridación no se ve como una limitación, sino como una oportunidad. Desde el lanzamiento del Revuelto en 2023, la marca está plenamente comprometida con su posicionamiento: ofrecer vehículos híbridos orientados a las prestaciones. El término utilizado internamente es revelador: “vehículo electrificado de altas prestaciones”. El objetivo no es sólo reducir las emisiones, sino mejorar las prestaciones globales. Y en este punto, el híbrido permite ir aún más lejos, conservando el ADN mecánico de la marca.
Esta estrategia parece estar dando sus frutos. En 2025, Lamborghini batió un nuevo récord con 10.747 coches entregados y unas ventas de 3.200 millones de euros.
La realidad económica frena a las eléctricas
Además del posicionamiento del producto, es también la realidad económica la que empuja a Lamborghini a retrasarlo. Paolo Poma subraya un punto clave: hoy en día, los clientes aún no ven una ventaja suficiente en pasarse a la energía eléctrica. Los precios siguen siendo elevados y aún no se ha alcanzado la paridad con los motores de combustión o híbridos.
En este contexto, invertir masivamente en una tecnología que aún no genera una fuerte demanda representa un riesgo. El Director Financiero insiste también en otro factor: los fabricantes deben seguir financiando varias tecnologías simultáneamente. Por un lado, los motores de combustión interna e híbridos, que siguen siendo rentables. Por otro, los vehículos eléctricos, que aún requieren fuertes inversiones sin retorno inmediato. «Primero la sostenibilidad económica, luego la estrategia a largo plazo», resume.
Lamborghini no es un caso aislado. Según su director financiero, todo el sector del automóvil está replanteándose sus ambiciones eléctricas. El paso a la electrificación sigue siendo irreversible, pero tardará más de lo previsto. Una conclusión que se hace eco de muchas señales recientes en la industria.
Paolo Poma menciona incluso una forma de aceleración excesiva en los últimos años, sobre todo tras el escándalo del dieselgate en 2015, que llevó a los políticos europeos a imponer un calendario muy ambicioso. Diez años después, la evidencia es clara: el mercado no ha seguido el ritmo de las expectativas.
Probablemente teníamos demasiada prisa. Desde 2015, con el escándalo de los motores diésel del Grupo Volkswagen, ha habido un fuerte apoyo político a los vehículos eléctricos, sobre todo en Alemania, sin que se hayan evaluado del todo sus consecuencias.
Paolo Poma - Director Financiero Lamborghini
Lamborghini mantiene su solidez pese al tenso entorno mundial
Este reposicionamiento estratégico llega en un momento especialmente complejo. Con tensiones geopolíticas, una guerra comercial, el aumento de los aranceles estadounidenses y una ralentización en mercados como China, Lamborghini opera en un entorno inestable.
A pesar de ello, la marca ostenta una rentabilidad impresionante, con un margen de 24 %, comparable al de los mayores actores del sector del lujo. Estados Unidos sigue siendo el principal mercado de la marca, con alrededor de un tercio de sus ingresos, aunque los nuevos aranceles de alrededor de 15 % empiezan a pesar en el impulso de las ventas.
Sin embargo, Lamborghini no da la espalda a los vehículos eléctricos. La marca simplemente está ajustando su calendario. El rumbo sigue siendo la electrificación gradual, pero con un enfoque más realista, dictado por el mercado y no por la presión política o mediática.
Mientras tanto, la prioridad está clara: explotar todo el potencial de la nueva gama híbrida, desarrollar versiones derivadas más exclusivas y seguir capitalizando la personalización, motor clave de la rentabilidad en el sector del lujo. El mensaje de Lamborghini es claro: el futuro será eléctrico... pero todavía no.