Tras meses de paro, esta planta de Fiat se declara en huelga: "el ritmo es infernal".

Publicidad

Desde hace casi veinte años, Mirafiori vive a cámara lenta. Poco tiempo de trabajo, líneas infrautilizadas, un futuro incierto: el histórico Fiat en Turín parecía condenada a sobrevivir más que a producir. En pocas semanas, todo cambió. El fin de la jornada reducida, la recuperación de los ritmos de producción, el relanzamiento de la producción con el Fiat 500 híbrido... hasta llegar a lo impensable: una huelga por sobrecarga de trabajo.

De la infraactividad crónica al sobrecalentamiento

El 31 de enero marcó un punto de inflexión simbólico para Mirafiori. El paro parcial y los contratos de solidaridad llegaban oficialmente a su fin, cerrando un paréntesis social abierto desde hacía casi dos décadas. En los discursos, esta fecha debía encarnar un nuevo comienzo, apoyado por el lanzamiento industrial del Fiat 500 Hybrid y la promesa de producir más de 100.000 vehículos al año.

Publicidad

Pero sobre el terreno, la transición fue brutal. En cuanto se reanudaron las líneas, las tensiones empezaron a aumentar. El lunes 2 de febrero, entre las 10.10 y las 11.10 horas, la producción se detuvo. No por un problema técnico (aunque un fallo informático ya había paralizado la planta el día anterior, enviando a casa a 1.200 trabajadores), sino a raíz de un paro de una hora convocado por empleados agotados.

"El ritmo es infernal

El núcleo de la protesta está claro: no hay suficientes manos en la cadena de producción del Fiat 500 híbrido. Según los trabajadores afectados, algunos puestos de trabajo están permanentemente sobrecargados, consecuencia directa de las bajas voluntarias fomentadas en los últimos años. Gianni Mannori, delegado de Fiom en Mirafiori, habla de semanas de advertencias sin respuesta. El estrés aumenta, el ritmo de trabajo se acelera y la presión se hace insoportable para los equipos que acaban de salir de años de jornadas reducidas. Para muchos, el contraste es brutal: después de haber estado subempleados durante tanto tiempo, los trabajadores se encuentran de repente con que tienen que absorber un aumento de jornada mal preparado.

Publicidad

Contratación anunciada... pero demasiado lenta

Sin embargo, sobre el papel, Stellantis no se quedó quieto. El grupo ha anunciado la contratación de 440 operadores para apoyar el relanzamiento de Mirafiori, principalmente mediante contratos temporales. Pero también en este caso la realidad es más compleja. Las agencias de contratación tienen dificultades para encontrar perfiles inmediatamente operativos y el proceso de integración avanza lentamente. Esta discrepancia entre los objetivos industriales y el número de personas que trabajan realmente en la línea está alimentando un sentimiento de injusticia entre los empleados. Tanto más cuanto que muchos de ellos consideran que ya han pagado un alto precio durante años de jornada reducida, con recortes en sus ingresos y una incertidumbre permanente sobre el futuro del centro.

"Después de matarnos de hambre, no podemos aceptarlo todo".

Esta frase, pronunciada por el representante sindical, resume el estado de ánimo que reina hoy en Mirafiori. La huelga, calificada de casi espontánea, no es sólo una reivindicación de reducción de los ritmos de producción. Expresa un hartazgo profundo y una nueva reivindicación: la de una reactivación industrial que no se haga a costa de las condiciones de trabajo. Los sindicatos piden una aceleración de las contrataciones, pero también inversiones adaptadas a las necesidades reales de la cadena de producción del Fiat 500 híbrido. Sin ello, advierten, la reactivación seguirá siendo frágil y el clima social podría deteriorarse rápidamente.

Publicidad

Irónicamente, Mirafiori es ahora víctima de su propio relanzamiento. La fábrica, que hace unos meses producía a duras penas, tiene que hacer frente ahora a una plantilla sobrecalentada, una falta crónica de personal y problemas técnicos recurrentes. Un cóctel explosivo para una planta que muchos esperaban que saliera por fin de las sombras.


¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Publicidad

Deja tu opinión