
Tener un Ferrari normalmente implica tener que preocuparse por la grava, los golpes de las puertas o los aparcamientos demasiado estrechos. En China, el propietario de un Ferrari 488 GTB Sin embargo, se encontró con un peligro muy distinto: unos niños que habían convertido su superdeportivo en un parque infantil. La historia, que tuvo lugar en Kunming, en la provincia china de Yunnan, está dando hoy la vuelta a las redes sociales. Las imágenes de las cámaras de seguridad ya han sido vistas decenas de millones de veces.
Un Ferrari convertido en tobogán
El propietario había dejado su Ferrari 488 GTB rojo aparcado en la calle mientras estaba de viaje de negocios. Al parecer, durante su ausencia, cuatro niños menores de diez años se fijaron en el deportivo italiano y decidieron acercarse a él.
Las imágenes de las cámaras de videovigilancia muestran a los niños trepando al coche, sentándose en el parabrisas, cruzando el techo y utilizando la luneta trasera como si fuera un auténtico tobogán. También se les ve manipulando largas varas de bambú cerca de la carrocería. Al regresar, el propietario se encontró con una amarga sorpresa. El Ferrari presentaba profundos arañazos en el capó, el techo, los guardabarros, las luces traseras y algunas superficies acristaladas. El parachoques delantero también estaba dañado.

Hasta 15 000 € en reparaciones en Ferrari
El propietario, que es padre de familia, explica que, en un primer momento, quiso resolver el asunto con comprensión. Según sus declaraciones a los medios locales, renunció voluntariamente a reparar el coche en la red oficial de Ferrari. Según él, una reparación en un concesionario de la marca italiana habría costado más de 100 000 yuanes, es decir, unos 15 000 euros. Con el fin de reducir la factura, recurrió a talleres independientes. Un primer presupuesto habría ascendido a 48 000 yuanes, antes de que una reparación realizada con algunas piezas alternativas redujera la factura final a 29 360 yuanes, es decir, unos 4 300 euros.
A continuación, el caso se presentó en la comisaría local con el fin de llegar a un acuerdo amistoso con las familias afectadas. Sin embargo, las negociaciones no dieron resultado. Según el propietario, los padres de los niños habrían ofrecido solo 5 000 yuanes en concepto de indemnización, lo que equivale a unos 700 euros. También afirma que ni los niños ni sus familias han presentado ninguna disculpa de forma espontánea.
Al parecer, esta actitud habría convencido al propietario para iniciar un procedimiento civil con el fin de obtener el reembolso íntegro de las reparaciones. En China, los menores de 14 años no pueden ser sometidos a detención administrativa por este tipo de hechos. Sin embargo, la responsabilidad civil puede recaer en los representantes legales, a quienes se les puede obligar a indemnizar por los daños causados.
Un Ferrari 488 GTB que se hace famoso sin quererlo
El coche en cuestión es un Ferrari 488 GTB, fabricado entre 2015 y 2020, propulsado por un motor V8 biturbo de 670 ch. El propietario afirma haberlo pagado 3,6 millones de yuanes, es decir, unos 460 000 € en China. Más allá de la anécdota, este caso plantea una cuestión que trasciende con creces las fronteras chinas: ¿hasta dónde llega la responsabilidad de los padres cuando sus hijos causan daños? Tanto en Europa como en China, existe una respuesta jurídica. Pero la respuesta moral parece mucho más difícil de obtener, como demuestran los millones de reacciones que este vídeo ha suscitado en China y las 400 000 visualizaciones que ya ha acumulado en YouTube.
