Ferrari vende menos coches en... pero aumenta sus beneficios: el efecto F80 explicado

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Durante años, el crecimiento de Ferrari parecía casi imparable. Más modelos, más entregas, más ventas. Una trayectoria lineal que la marca de Maranello había mantenido cuidadosamente... hasta ahora. Los resultados oficiales de 2025 confirman lo que nuestras cifras de matriculación ya había insinuado: Ferrari está experimentando una caída en las ventas. Y, sin embargo, la marca nunca ha ganado tanto dinero. Una paradoja sólo en apariencia.

Menos coches, pero más ingresos

En 2025, Ferrari entregó 13.640 coches, frente a los 13.752 de 2024. Un ligero descenso, casi simbólico, pero una ruptura significativa en una década de crecimiento continuo. En una industria automovilística convencional, un descenso así anunciaría inmediatamente una caída de los ingresos. En Ferrari, ocurre lo contrario.

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Las ventas aumentaron 7 %, hasta 7.150 millones de euros. El beneficio de explotación aumentó aún más rápido: +12 %. El margen se sitúa ahora en 29,5 %, un nivel excepcional incluso en el sector del lujo. Ferrari gana pues más... vendiendo menos. Y no es casualidad.

El F80, una auténtica herramienta financiera

La clave es el F80. El hipercoche de 799 unidades, cuyo precio ronda los 3,6 millones de euros cada una, representa por sí solo varios miles de millones de euros en ingresos potenciales repartidos en varios años. Ferrari ha empezado las entregas en 2025, exactamente como estaba previsto. Pero lo más importante no es el precio, sino el ritmo.

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Primer Ferrari F80 entregado en Europa

Ferrari eligió deliberadamente no entregar este F80 demasiado rápido. El escalonamiento de las entregas permite suavizar los ingresos a lo largo del tiempo y amortizar los años más flojos en términos de volúmenes. Un hipercoche se convierte así en una auténtica herramienta de gestión financiera. Dicho de otro modo F80 no es sólo un modelo de escaparate. Es un estabilizador económico.

La nueva estrategia: vender valor, no volumen

Benedetto Vigna lleva varios meses diciéndolo: Ferrari ya no busca batir récords de producción, sino aumentar el valor de cada coche vendido. El comunicado de prensa oficial confirma que el aumento de los resultados procede principalmente de :

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  • una gama de productos más rica
  • personalización
  • carreras y actividades de estilo de vida

Precisamente por eso, Ferrari abre nuevos centros Tailor Made en Tokio y Los Ángeles. El objetivo no es vender más Ferraris, sino Ferraris mucho más caros. Cada cliente se convierte casi en un codiseñador. Cada coche es casi único. Y cada entrega merece la pena.

Esta estrategia explica perfectamente lo que hemos visto en los mercados el año pasado: las matriculaciones bajan ligeramente en Estados Unidos y el Reino Unido, y se estancan en el resto del mundo... pero la salud financiera de la empresa sigue mejorando. Tras la década de crecimiento cuantitativo llega la década de crecimiento cualitativo. Menos coches, más exclusivos, más personalizados, más rentables.

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El futuro: aún más rentable

Ferrari ya apunta a unos ingresos de unos 7.500 millones de euros para 2026, con unos márgenes que siguen aumentando. Sobre todo, la cartera de pedidos está completa hasta finales de 2027. El mensaje es claro: Ferrari ya no es realmente un fabricante de automóviles. Ahora es una casa industrial de lujo capaz de utilizar sus modelos -especialmente sus hipercoches de edición limitada- como instrumentos financieros a largo plazo.

El F80 inaugura una nueva lógica: un Ferrari ya no es sólo para conducir... es también para obtener resultados. Y puede estar seguro de que si Ferrari presenta algún día un Ferrari F80 Spider, también producido en edición limitada y vendido a precio completo, se convertirá en una nueva herramienta financiera para optimizar los resultados de Ferrari durante muchos años.

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