
Existen Ferrari LaFerrari destinados a pasar su vida en una burbuja climatizada, protegidos por fundas y trasladados sólo para los concours d'élégance. Y luego está el LaFerrari. Un hipercoche de casi mil caballos que parece haberse sentido atraído por el asfalto desde que nació... en el peor momento posible. A principios de febrero, en China, el espectacular Ferrari El coche amarillo (antes rojo) ha vuelto a ser noticia. No por un récord, ni por una subasta, sino por otro accidente. Y lo más increíble es que este coche ya había sufrido un destino similar.
Un hipercoche con una historia trágica
La historia comienza en 2015 en Shanghái. Por aquel entonces, el coche aún era rojo y prácticamente nuevo. En una noche lluviosa, hizo aquaplaning en una autopista empapada y chocó contra una barrera. El incidente se convirtió en el primer accidente de LaFerrari registrado en Asia. El coche regresó a Maranello (Italia) para ser reconstruido por completo. El precio indicado en aquel momento superaba los 1,4 millones de dólares, casi el precio de un LaFerrari nuevo cuando se lanzó en 2013. Una suma gigantesca que habría supuesto el récord chino para un accidente de un solo coche. Pero el coche sobrevivió. Restaurado, revendido, repintado de amarillo, continuará su vida... como si nada hubiera pasado.

Febrero de 2026: El destino golpea de nuevo
Once años después, el mismo coche reapareció en Internet. Las imágenes muestran el hipercoche con la parte delantera totalmente destrozada, la suspensión rota y las ruedas apuntando en direcciones opuestas. La parte trasera tampoco se salvó: el coche acabó contra un muro de hormigón. Afortunadamente, nadie resultó herido y ningún otro vehículo se vio implicado. Los medios chinos no tardaron en darse cuenta de que se trataba exactamente del mismo chasis que el accidentado en 2015. Varias pistas coincidían, entre ellas un detalle muy característico: una pequeña placa "KING" en el volante, el apodo en Internet del antiguo propietario Qin Fen.


¿Sigue siendo posible la reparación?
Dada la rareza del modelo, del que sólo se fabricaron 710 unidades, las compañías de seguros suelen evitar declarar estos coches siniestrados. Este ya era el caso cuando se produjo el primer accidente, y es probable que vuelva a ocurrir. Hoy en día, un LaFerrari en buen estado se vende por unos 3,3 millones de dólares en el mercado libre. Algunas versiones Aperta han llegado a superar los 11 millones de dólares en subasta. En otras palabras, aunque esté muy dañado, sigue siendo económicamente reparable. Sin embargo, el hecho es que podría volver a superar la barrera del millón.
Sin embargo, bajo su carrocería se esconde una máquina extraordinaria: un V12 de 6,3 litros de aspiración natural combinado con un sistema híbrido para 950 CV, tracción trasera pura, un 0 a 100 km/h en 2,4 segundos y una velocidad máxima superior a 350 km/h. Un coche diseñado para ser conducido con precisión. Pero en las circunstancias equivocadas, la tecnología no lo es todo. Este LaFerrari puede haber perdido su segunda vida. Y sabiendo lo resistente que es, no es imposible que algún día volvamos a verlo... reparado por tercera vez.