
Desde hace varios meses, Ferrari parece ir a contracorriente de la industria automovilística. Mientras muchos fabricantes siguen tratando de mantener sus volúmenes, Maranello toma ahora un rumbo más controlado, que a veces se percibe como una ralentización. Sin embargo, escuchando al CEO de Ferrari, Benedetto Vigna, el crecimiento de la marca nunca ha estado tan claramente definido. Y, sobre todo, no consistirá en vender más coches.
En una entrevista concedida a Global Finance, el CEO italiano reveló una información que arroja nueva luz sobre la estrategia del grupo: Ferrari va a abrir dos nuevos centros Tailor Made, en Tokio y Los Ángeles. Un anuncio aparentemente inocuo, pero que en realidad revela un cambio de escala en la forma en que Ferrari pretende generar valor.
Un crecimiento que ya no depende de los volúmenes
Tras una década de récords, Ferrari parece aceptar que ya no es necesario ofrecer más y más para seguir creciendo. Como informamos recientemente en entregas del nuevo Ferrari F80La marca se centra ahora en una gestión afinada de sus entregas, aunque ello suponga escalonar la entrega de modelos con una contribución financiera muy elevada. Se trata de una estrategia consciente, destinada a suavizar los resultados en un clima macroeconómico más incierto. En este contexto, el crecimiento debe venir de otra parte. Benedetto Vigna afirma explícitamente que, en los próximos cinco años, los deportivos seguirán siendo el principal motor de las ventas, impulsados por una gama de productos más rica y un aumento de la personalización. En otras palabras, Ferrari no pretende vender más coches, sino Ferraris que valgan más.
Tailor Made, la gallina de los huevos de oro de Ferrari
El programa Tailor Made no es un invento reciente. Forma parte de una tradición que se remonta a los años 50, cuando cada Ferrari se diseñaba casi como una pieza única, adaptada a los gustos y exigencias de su propietario. Tejidos especiales, pieles raras, maderas, colores particulares: desde el principio, Maranello cultivó la idea de que un Ferrari debía reflejar la personalidad de su cliente. Hoy en día, esta filosofía se ha llevado a un nivel completamente nuevo. Gracias al trabajo continuo de los equipos de diseño de Ferrari, la elección de materiales, acabados y combinaciones es casi ilimitada. El cliente se sitúa en el centro del proceso creativo, acompañado por un Diseñador Personal encargado de interpretar sus deseos respetando el ADN y el prestigio de la marca. Cada proyecto se visualiza en tiempo real, y cada material puede tocarse, compararse y seleccionarse.

Ferrari propone tres grandes colecciones como punto de partida: Scuderia, Classica e Inedita, inspiradas respectivamente en la competición, el patrimonio y la innovación. Pero estos marcos son sólo una base. El objetivo es crear coches verdaderamente únicos que crezcan en prestigio y valor con el paso del tiempo. Actualmente existen tres centros Tailor Made: Maranello, Nueva York y Shanghái.
Un segundo Centro Tailor Made en Estados Unidos: Los Ángeles
En este contexto, la apertura de un centro Tailor Made en Los Ángeles parece una elección obvia. Estados Unidos es el mayor mercado de Ferrari, y también uno en el que la personalización es culturalmente muy valorada. En California, el automóvil es tanto un objeto de expresión como un producto industrial, y cada Ferrari hecho a medida se convierte en una fuerte señal, amplificada por los medios de comunicación locales y el ecosistema cultural. Al acercar la experiencia Tailor Made a sus clientes estadounidenses más adinerados, Ferrari hace algo más que facilitar la configuración de los coches. La marca transforma cada proyecto en una herramienta de comunicación implícita, capaz de llegar mucho más allá del cliente final.
Un segundo Centro Tailor Made en Asia: Tokio
La elección de Tokio es igual de reveladora. Japón es ya el tercer mercado de Ferrari y sigue previendo un crecimiento de alrededor de 5 % en 2025, a pesar de un clima más restrictivo en general. A modo de comparación, Alemania, el segundo mercado histórico de la marca, se ha reducido en casi 7,5 % durante el mismo periodo. Al invertir en Tokio, Ferrari consolida un mercado dinámico al tiempo que maximiza el valor generado por cada vehículo vendido.
El traslado a Tokio también pone de manifiesto un cambio en el centro de gravedad de Ferrari en Asia. Shanghái cuenta con un centro Tailor Made, pero el mercado chino ya sólo representa alrededor del 7 % de las ventas del fabricante, que disminuyen año tras año. Mientras que China se consideraba un motor de crecimiento clave, Ferrari parece concentrar ahora sus esfuerzos en Japón.
¿Es la ultrapersonalización la respuesta a la aparente desaceleración?
Aunque 2025 no sea un año récord en entregas (se confirmará en las próximas semanas), Benedetto Vigna está diseñando un Ferrari más disciplinado, pero no menos ambicioso. Una marca dispuesta a ralentizar sus volúmenes si es necesario, al tiempo que aumenta el valor de cada coche producido. La ultrapersonalización se convierte entonces en una palanca casi ideal: aumenta los márgenes, mejora el atractivo y el valor residual de cada coche, y no requiere ni una explosión de volúmenes ni arriesgadas apuestas industriales. Ferrari ya no busca batir récords de entregas cada año. Su objetivo es que cada Ferrari vendido cuente más que el anterior.