
Este proyecto lleva varios meses en marcha: un Ferrari F40 EVO con un motor V12 812 Superfast. Y desde hace meses, Mike Burroughs, de Stanceworks, lee la misma pregunta bajo sus vídeos: "Ferrari te va a caer encima, ¿no?". La fantasía del correo de este abogado se la sabe de memoria. Y en su último episodio, va al grano: si Ferrari reaccionara, cree que ya habría ocurrido.
Sobre todo, señala que Ferrari no está realmente interesada en el hecho de que los entusiastas modifiquen los coches. Lo que desencadena una reacción es el "branding": emblemas, uso del nombre, explotación de la identidad de marca. De paso, cita uno de los casos más famosos: la polémica Deadmau5 y la librea "Nyan Cat", donde el problema no era la personalización en sí, sino todo lo que implicaba en términos de imagen de marca. Y ahí es precisamente donde su plan es claro: nada de insignias Ferrari. Insiste en que no está presentando su creación como "un Ferrari" en el sentido legal o comercial.
"Lo llamo F40... pero no es un Ferrari".
Burroughs asume su responsabilidad: llama a su coche "F40" Esto se debe a que cree que está construyendo un F40 en espíritu, una máquina que lleva la piel, las proporciones, el ADN visual, pero no un Ferrari hecho por Ferrari. Incluso lleva el argumento un paso más allá con una interesante comparación: en el mundo del automovilismo histórico, a nadie le gusta decir que un Mustang Protofab "no es un Mustang" alegando que todo es tubular y casi ninguna pieza es original. Lo identificas por lo que representa y por su silueta". A sus ojos, su enfoque es similar. Traza la línea que separa el homenaje, la reinterpretación y la falsificación en el lugar exacto: donde empieza la usurpación de marca.

Una mirada retrospectiva al proyecto
Presentamos este proyecto a finales del año pasado, Stanceworks quiere crear un F40 EVO a partir de una auténtica carrocería completa, montada después en un chasis tubular de fabricación propia. La idea no ha cambiado: tomar el F40 como punto de partida, y luego hacer el mismo "hueco" que el F40 de calle hasta el F40 LM. Su propietario lo dejó claro: no buscaba un GT cómodo ni un coche de exhibición. Quiere una máquina brutal, física y exigente. Quiere un coche de carreras homologado para la carretera.

Un F40 es pequeño. Y aunque el chasis del coche parezca "grande" en su chapa, nos recuerda que estamos hablando de un tamaño total cercano a los 4,4 m, con una corta distancia entre ejes, un motor enorme, ruedas muy retrasadas y marcados voladizos. Como resultado, el habitáculo es el aspecto más restrictivo del proyecto. El motor V12 invade la zona detrás del asiento, pero sin arruinar la posición de conducción. También insiste en la filosofía: sus elecciones no están dictadas por la comodidad. El interior será el de un coche de carreras: nada de lujo, nada de gran turismo y, probablemente, nada de aire acondicionado.
¿Y los tanques?
Momento interesante: la cuestión de los depósitos de combustible. En los F40 europeos, hablamos de vejigas (depósitos de combustible flexibles), que se sustituyen con regularidad y cuestan entre 15.000 y 20.000 euros el par". Señala que hay depósitos compatibles "específicos para F40" de fabricantes conocidos, pero siguen siendo muy caros.

Su problema es la realidad de su chasis: ha añadido tanta estructura que los depósitos diseñados para un F40 original podrían no encajar. No quiere invertir mucho dinero sólo para "ver si encaja". La solución más probable es optar por una solución a medida, pero manteniendo la ubicación original y reutilizando las tapas de llenado.
El 812 Superfast V12
En el corazón del proyecto había un V12 de tipo F140 (tomado de un 812 Superfast accidentado), del que se decía que tenía 800 CV de fábrica. Burroughs tocó un punto muy importante: tras experimentar con un motor muy vibrante en su otro proyecto (el 308 244K), no quiere volver a cometer el mismo error. Así que está considerando compromisos: no montar el motor rígido, y silentblocs en lugar de rótulas.



Este es uno de los pasajes más conflictivos: la transmisión. Burroughs hizo una elección radical: un transeje secuencial Holinger de 6 velocidades, con levas en el volante y asistencia neumática, pero con pedal de embrague para arrancar y parar.
Peso
También desmiente un mito: los pesos "de internet" del F40, en torno a los 1.090 kg, no tienen mucho sentido una vez que el coche está listo para circular. En su opinión, un F40 en condiciones de circular pesa unos 1.350 kg, dependiendo de las variantes y configuraciones, y él aspira a algo comparable, si no mejor, gracias a un chasis potencialmente más ligero. Su sueño sería que pesara menos de 1.100 kg, pero él mismo lo dice: ¡eso es optimista!
Al final, construyó un F40 "a su manera", con piezas de carrocería reales, una estructura propia y componentes Ferrari allí donde tenía sentido para el mantenimiento y la coherencia. No es un kit-car disfrazado de Ferrari. Estén atentos, porque queremos ver un F40 con motor de Ferrari 812 Superfast.
