
En el universo Ferrari, Pero el dinero no siempre basta. También hay que ser elegido. Esto es precisamente lo que demuestra hoy un ejemplar muy especial del Ferrari 812 Competizione A, cuyo valor casi se ha cuadruplicado en menos de tres años. Comprado nuevo por 852.420 dólares por su primer propietario, este supercoche podría alcanzar ahora los 2,8 millones de dólares en una subasta.
Un ejemplo de libro de texto de por qué algunos coleccionistas pasan años, y millones, construyendo su relación con Maranello.
El Ferrari que no se podía comprar
Lanzado en 2021, el 812 Competizione A no era un modelo que pudiera encargarse en los concesionarios. Producido en solo 599 ejemplares en todo el mundo, esta versión descapotable del radical 812 Competizione estaba estrictamente reservada a los mejores clientes de la marca. Para acceder a ella, había que recibir una invitación directa de Ferrari. En otras palabras, había que estar en la famosa “lista”. Este filtro de entrada sentó inmediatamente las bases de su valor futuro. Desde el principio, el coche no era sólo un supercoche, sino una pieza de coleccionista.
Un V12 atmosférico que ya hace historia
Más allá de su rareza, el 812 Competizione A también representa el fin de una era. Bajo su capó se esconde un V12 atmosférico de 6,5 litros y 819 CV, capaz de acelerar el coche de 0 a 100 km/h en sólo 2,85 segundos, con una velocidad máxima de 340 km/h.

En la era de la electrificación masiva, este tipo de motor se está convirtiendo en una especie en peligro de extinción. Y eso es precisamente lo que atrae hoy a los coleccionistas: la sensación de asistir a los últimos momentos de una era mecánica mítica.
Una configuración ya diseñada como inversión
El coche que se subasta actualmente no es un coche “estándar”. Su primer propietario hizo todo lo posible por personalizarlo, añadiendo opciones por valor de casi 150.000 dólares, hasta alcanzar un precio total de 852.420 dólares. Pintura Rosso Corsa, franjas de carreras Nürburgring Nero y Argento, numerosas piezas de carbono a la vista, llantas de carbono, insignias Scuderia, pinzas de freno rojas... todo se ha configurado para maximizar la exclusividad y el atractivo.


El habitáculo refleja el exterior: Alcántara roja y negra por todas partes, asientos de cubo bordados, carbono en la consola y el salpicadero... hasta el maletero, que también está revestido de Alcántara roja.

129 kilómetros solamente... y un valor multiplicado por tres
Pero el detalle que marca la diferencia es su estado. Con sólo 129 kilómetros en el reloj, este 812 Competizione A está prácticamente nuevo. Un estado ideal para una futura pieza de coleccionista. El resultado: ofrecido hoy por RM Sotheby's en Miami, se estima que alcanzará entre 2,5 y 2,8 millones de dólares. En menos de tres años, su valor podría haberse multiplicado por más de tres.

Este caso ilustra un hecho bien conocido en el círculo muy cerrado de los coleccionistas: poseer determinados Ferraris no es sólo una cuestión de poder adquisitivo. Formar parte del club de clientes VIP da acceso a modelos cuyo valor puede dispararse casi instantáneamente. Así pues, el 812 Competizione A no es sólo una máquina espectacular, es una inversión.
