
Hay imágenes que parecen desafiar toda lógica. Un superdeportivo de los años 90, reinterpretado en su versión más exclusiva, circulando por carreteras de montaña cubiertas de nieve fresca. Y, sin embargo, en los últimos días ha sido, efectivamente, un Lamborghini Diablo Eccentrica V12 el que se ha dejado ver por las carreteras nevadas de Villagrande di Montecopiolo, en los Apeninos italianos. Una escena tan improbable como fascinante.
Aparición surrealista en pleno invierno italiano
Mientras las fuertes nevadas azotaban varias regiones de Italia, incluidas zonas raramente afectadas a esta altitud, los habitantes de Montecopiolo disfrutaron de un espectáculo inesperado. Entre ventisqueros, carreteras estrechas y curvas resbaladizas, un Lamborghini de color rosa dorado irrumpió en el paisaje invernal, contrastando fuertemente con el blanco inmaculado del paisaje.


Las fotos, que se compartieron rápidamente en las redes sociales locales, fueron tomadas por Achille Marino, miembro del grupo de Facebook Villagrande di Montecopiolo, e iban acompañadas de una frase casi poética: "Villagrande, la magia de la nieve, cuando todo puede pasar". Una frase que resume perfectamente la situación.

Un Diablo... pero no como los otros
A primera vista, parece un Lamborghini Diablo sacado directamente de los años 90, perdido en su entorno natural. En realidad, el coche que se ve en la nieve es mucho más raro que eso. Es un Excéntrica V12un excepcional restomod de Eccentrica Automobili, fundada por el empresario y coleccionista Emanuel Colombini. Este proyecto ultraconfidencial se basa en un Diablo GTR ampliamente rediseñado, que combina un diseño icónico, tecnología moderna y artesanía del más alto nivel. La producción está estrictamente limitada a 19 ejemplares en todo el mundo, cada uno de ellos configurado como una auténtica obra de arte mecánica.


Según las fotos, el propietario optó por una de las configuraciones más espectaculares de la gama: el Phoenix Rose. Esta versión se distingue por su pintura metalizada Rose Gold tricapa, cuyos reflejos cambian sutilmente según la luz, incluso bajo un cielo plomizo de invierno. A bordo, el ambiente es todo lo contrario de la cruda imagen del Diablo original: Alcántara color coco, cuero Nabuk Maxpell, inserciones de carbono y acabados grabados con láser. Un supercoche diseñado para ofrecer una experiencia refinada, sin negar nunca su carácter radical.

550 CV en carreteras nevadas
Bajo su carrocería de fibra de carbono, el Eccentrica V12 conserva la esencia misma del Diablo: un V12 de 5,7 litros de aspiración natural que produce 550 CV y 600 Nm de par. La potencia se transmite a las cuatro ruedas a través de la caja de cambios manual original, un detalle que explica en parte por qué este coche puede, contra todo pronóstico, enfrentarse a firmes tan precarios. Sobre el papel, las cifras son impresionantes: de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y una velocidad máxima de 335 km/h. Obviamente, estas prestaciones están totalmente fuera de lugar sobre la nieve, pero hacen que la escena sea aún más irreal. Y es que, aunque el Eccentrica nunca se diseñó para estas condiciones, su conductor parece haber aceptado plenamente el carácter fuera de lo común de la situación.
