Sólo tiene un asiento, un motor Ford EcoBoost 2.3L... y, sin embargo, este Dallara está valorado en 700.000 euros.

Existe una tradición discreta pero muy real entre los fabricantes italianos: la de los proyectos pasionales, diseñados casi al margen de la lógica comercial. El Dallara MPS es una ilustración perfecta de ello.

Publicidad

Todo comienza en 2020, en plena pandemia de Covid-19. Con el mundo girando a cámara lenta, Giampaolo Dallara decidió poner en marcha un proyecto extraordinario: crear un coche radical, diseñado para el puro placer de conducir. No un coche de carretera clásico, ni siquiera una simple variación del Dallara Stradale, sino algo aún más extremo.

El resultado fue el MPS, por «Macchina Posto Singolo». Un monoplaza único en el mundo.

Publicidad

El monoplaza radical

La filosofía del Dallara MPS es sencilla: volver a la esencia de la conducción. Aquí no hay compromisos. El conductor es el protagonista en una cabina abierta, como en un coche de carreras.

Esta arquitectura recuerda directamente al Dallara SP1000, el primer modelo de la marca. Es un guiño deliberado a la historia de este fabricante, fundado en 1972 y que se ha convertido en una referencia mundial en chasis de competición, especialmente en monoplazas. Bajo su escultural carrocería, el MPS descansa sobre un monocasco de fibra de carbono. Todo se ha diseñado pensando en el rendimiento: una posición de conducción ultrabaja, una aerodinámica optimizada y un diseño casi artesanal realizado por un pequeño equipo de ingenieros especializados.

Un motor Ford... pero una experiencia Dallara 100 %

Sobre el papel, las especificaciones técnicas pueden parecer sorprendentes. El Dallara MPS está propulsado por un motor turbo de 4 cilindros y 2,3 litros de Ford EcoBoost... Pero en esta configuración, desarrolla alrededor de 400 CV, combinado con una caja de cambios manual robotizada de seis velocidades, como en el Dallara Stradale (vídeo a continuación). Y, sobre todo, impulsa una máquina cuyo peso se mantiene extremadamente bajo gracias al uso extensivo del carbono.

Publicidad

El resultado es una experiencia de conducción que promete ser radical, cruda y totalmente orientada a la pista. Dallara ya no pretende fabricar un coche de carretera: el MPS es un coche de carreras disfrazado.

Un modelo único para la beneficencia

Lo que hace que el Dallara MPS sea aún más excepcional es que sólo hay uno igual en el mundo. Un verdadero one-off, diseñado sin limitaciones de producción. Este modelo será subastado por RM Sotheby's en Mónaco en abril de 2026, con una estimación superior a 700.000 euros. Un precio elevado, pero a fin de cuentas coherente para una pieza única en la historia de la marca.

Pero más allá del coche en sí, hay una dimensión más humana. Todos los fondos recaudados se donarán a la Fundación Caterina Dallara, creada en memoria de la hija del fundador. El objetivo es apoyar el desarrollo social y cultural de la región de Val Ceno.

Una visión pura del placer de conducir

Con el MPS, Dallara no intenta atraer a un público amplio. Este coche no es ni práctico, ni versátil, ni siquiera realmente racional. Y eso es precisamente lo que lo hace tan fascinante. Encarna una visión casi filosófica del automóvil: la de un objeto diseñado únicamente para proporcionar sensaciones. Una máquina diseñada por entusiastas, para entusiastas.

Publicidad

En un mundo automovilístico cada vez más electrificado y estandarizado, el Dallara MPS parece una anomalía. Un interludio. Un sueño de encierro hecho realidad... y ahora accesible a quienes puedan permitirse esta pieza única de la historia italiana.

YouTube #!trpst#trp-gettext data-trpgettextoriginal=6561#!trpen#vídeo#!trpst#/trp-gettext#!trpen#
Publicidad

¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Deja tu opinión