
La noticia ha causado conmoción en el mundo del automovilismo y del karting. El martes por la noche, Philippe Bianchi, padre de Jules Bianchi, anunció que habían robado en su casa. El robo va mucho más allá de la mera pérdida material, pues afecta a la historia íntima y al recuerdo de un piloto que murió demasiado pronto.
Un robo con graves consecuencias emocionales
En un mensaje dirigido a la "familia del karting", Philippe Bianchi explica que los ladrones robaron nueve chasis JB17 Forever, pero sobre todo el último kart pilotado por Jules Bianchi. Se trataba de un kart KZ 125 ART GP, una máquina muy simbólica en la carrera del piloto francés. A estos robos hay que añadir los minikarts de sus nietos. Aunque el valor financiero de este material es importante, Philippe Bianchi insiste sobre todo en el impacto emocional de este acto. "Aparte del valor de las máquinas, es el valor sentimental lo que nos duele", escribe, resumiendo en pocas palabras la conmoción sentida por toda una familia.


El último kart de Jules, un poderoso símbolo
El karting desempeñó un papel fundamental en la carrera de Jules Bianchi. Mucho antes de la Fórmula 1, fue en la pista de karts donde forjó su talento, seriedad y determinación. El kart robado no es un objeto más: representa el final de un capítulo, un vínculo directo con sus últimos años en el karting. El chasis JB17 Forever, diseñado como homenaje, y este último kart son ahora objetos únicos, cargados de historia. Su desaparición es sentida como una verdadera herida por la familia, pero también por una parte de la comunidad del karting, muy unida a la memoria del piloto.

Jules Bianchi, una carrera grabada en la memoria del deporte del motor
Antiguo miembro de la Ferrari Driver Academy, Jules Bianchi está considerado desde hace tiempo como uno de los pilotos franceses más prometedores de su generación. Tras debutar en la Fórmula 1 con Marussia, protagonizó algunas actuaciones notables, sobre todo en Mónaco en 2014, donde sumó los primeros puntos de la historia de su equipo. Su accidente en el Gran Premio de Japón de 2014, seguido de su muerte en 2015, tuvo un profundo efecto en la Fórmula 1 y en el automovilismo en su conjunto. Desde entonces, su nombre ha permanecido asociado a Ferrari.

Llamamiento a la solidaridad desde el mundo del karting
En respuesta a este robo, Philippe Bianchi ha lanzado un claro llamamiento. Invitamos a cualquiera que vea karts JB17 en circulación a que se ponga en contacto con la familia o con la Asociación Jules Bianchi. En un entorno tan restringido como el del karting de alto nivel, estas máquinas son reconocibles y difíciles de vender discretamente.