F1: Cadillac se enfrenta a Mercedes "estamos contentos de tener un motor Ferrari completamente legal".

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En vísperas de la temporada 2026 de Fórmula 1El nuevo reglamento técnico prometía una profunda agitación. Sobre todo, abría la puerta a la primera gran polémica en torno a los motores. Siguiendo los pasos de Honda, Audi y Ferrari, Cadillac se apresuró a hacer oír su voz, con un mensaje claro que sonaba como un ataque apenas velado a ciertos competidores, entre los que destacaba Mercedes.

Polémica en torno a los motores de 2026

Las cadenas cinemáticas que entrarán en escena en 2026 son el núcleo de una de las reformas más radicales de la historia reciente del deporte. Un reparto equitativo entre potencia térmica y eléctrica, límites estrictos a la combustión y, sobre todo, una relación de compresión limitada a 16:1, en blanco y negro en el reglamento. Sin embargo, según varias fuentes concordantes, Mercedes ha ideado una interpretación muy creativa de estas normas. El principio consistiría en respetar la relación máxima durante las verificaciones estáticas, mientras se alcanza una relación superior cuando el motor funciona en condiciones reales, fuera de la fase de verificación. Una zona gris reglamentaria lleva varias semanas alimentando sospechas.

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Cadillac asume su responsabilidad y defiende a Ferrari

Frente a estos rumores persistentes, Graeme Lowdon, jefe de Cadillac F1, ha optado por la transparencia. Y, sobre todo, atacarlos de frente. Para el ejecutivo británico, no puede haber dudas: el motor suministrado por la Scuderia Ferrari cumple escrupulosamente el reglamento. Lowdon dice estar "muy confiado y contento" de contar con un motor "totalmente legal", señalando que la combustión no puede superar en ningún caso el umbral reglamentario de 16:1. Sin entrar en detalles técnicos, afirma que Ferrari ha seguido las normas al pie de la letra, mientras que otros parecen jugar con sus límites.

Un mensaje para Mercedes... y Red Bull

Aunque Lowdon tuvo cuidado de no nombrar explícitamente a sus rivales, el objetivo era obvio. Mercedes, proveedor de cuatro equipos de la parrilla, es el blanco directo de esta contundente declaración. Lo mismo puede decirse de Red Bull Powertrains, cuyo director de motores, Ben Hodgkinson, descartó de plano la polémica por considerarla mero "ruido" mediático. Según él, todos los fabricantes de motores han llevado el reglamento al límite, y le "sorprendería que los demás no lo hubieran hecho". Esta respuesta, lejos de apagar la polémica, refuerza por el contrario el contraste con la postura adoptada por Cadillac y Ferrari.

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Relaciones basadas en la confianza

Más allá del aspecto reglamentario, Graeme Lowdon insiste en la calidad de la asociación con Ferrari. No es la primera colaboración entre ambas partes, pues el británico ya trabajó con la marca italiana durante la aventura de Manor en 2014 y 2015. Describe a Ferrari como un socio sólido e icónico que está profundamente arraigado en el ADN de la Fórmula 1. Cadillac no solo recibe un motor llave en mano. Ferrari también proporciona apoyo técnico directo, con personal integrado en el equipo estadounidense. Este apoyo se considera esencial para una estructura que se prepara para disputar su primera temporada de F1.

La semana pasada, Cadillac se convirtió en el primer equipo en rodar con un monoplaza propulsado por el motor Ferrari 2026 durante un shakedown privado en Silverstone. Fue un momento simbólico para el futuro undécimo equipo de la parrilla, marcando una etapa clave en su ascenso a la prominencia. Lowdon está encantado: "Cada conducción es una fuente de aprendizaje, cada kilómetro una nueva validación del proyecto.

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