
La primera aparición del Ferrari SF-26 en la pista de Fiorano encendió inmediatamente el debate. Cuando faltaban pocos meses para la gran revolución reglamentaria del Fórmula 1 en 2026, muchos querían ver este monoplaza rojo como la futura arma definitiva de Lewis Hamilton y Charles Leclerc. Sin embargo, el mensaje de Maranello es claro: este SF-26 aún no es el "verdadero" Ferrari de 2026. Lo que el público descubrió durante el shakedown no era más que un punto de partida, una base técnica deliberadamente cauta, lejos de la agresiva versión que el Scuderia Ferrari tiene en mente para el lanzamiento del campeonato.
Una validación SF-26
El monoplaza visto en Fiorano es ante todo un laboratorio rodante. Ferrari no busca todavía el rendimiento puro, sino una comprensión global de la nueva reglamentación. Arquitectura, fiabilidad, comportamiento del chasis e interacción con los nuevos sistemas técnicos son las prioridades clave. Loïc Serra, director técnico responsable del chasis, quiso disipar cualquier interpretación precipitada. Para él, no existe un SF-26 "A" seguido de un hipotético "B". El proyecto se basa en un desarrollo continuo, sin ruptura clara entre dos versiones. El coche actual sirve para validar las opciones estructurales fundamentales, que son esenciales antes de cualquier aumento de la agresividad aerodinámica.

Esta elección es compartida por la dirección. Como dejó claro Frédéric Vasseur, lo más importante al principio de un ciclo reglamentario es acumular datos fiables. Por ello, el SF-26 no está incompleto ni limitado por falta de ambición, sino diseñado para resistir los kilómetros sin sorpresas desagradables. Con esta idea en mente, Ferrari ha aplazado incluso algunas pruebas para maximizar el tiempo de preparación interna.
Llega la versión más agresiva... pero sólo tras la aprobación de la FIA
Según varias fuentes, entre ellas Autoracer, Ferrari ya tiene preparadas algunas soluciones mucho más atrevidas. Aerodinámica activa, elementos de carrocería más extremos e interpretaciones avanzadas del reglamento son algunas de las vías que se están explorando. Pero estos desarrollos sólo se incorporarán una vez hayan sido validados por el reglamento. Maranello está a la espera de que la FIA aclare algunas partes sensibles. Esta luz verde condicionará la llegada de lo que puede considerarse el "verdadero" SF-26, el que explotará plenamente los límites del nuevo marco técnico. No será, sin embargo, un SF-26 'B', sino una actualización en profundidad, coherente con la filosofía de desarrollo continuo que Ferrari ha defendido desde el inicio del proyecto.
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- Scuderia Ferrari HP (@ScuderiaFerrari) 23 de enero de 2026
Barcelona, primera parada en el largo camino hacia Melbourne
Los tests de Barcelona marcarán una etapa clave en este proceso. Ferrari alternará metódicamente a sus dos pilotos, con Leclerc y Hamilton compartiendo el volante durante los tres días de pruebas. El objetivo no es establecer tiempos de referencia, sino multiplicar los escenarios, comparar los datos y afinar las correlaciones entre la pista y la simulación. En resumen, el SF-26 visto en Fiorano no debe considerarse un producto acabado. Es la base de un proyecto mucho más ambicioso, que se irá transformando en las próximas semanas. El Ferrari que pilotarán Hamilton y Leclerc en el primer Gran Premio de 2026 ya será significativamente diferente del que se vio en el shakedown.
