
En un momento en que el debate sobre El supuesto truco de Mercedes con los motores para la temporada 2026Ferrari, por su parte, está adoptando un enfoque más discreto en otras cuestiones igualmente estratégicas. La Scuderia está aprovechando el importante reajuste reglamentario para llevar a cabo un replanteamiento en profundidad de la interfaz entre el piloto y la máquina, un elemento a menudo subestimado pero absolutamente central en Fórmula 1 el volante. El nuevo reglamento de 2026 no se limita a revolucionar la aerodinámica y los motores. También redefinen la forma en que los pilotos interactúan con sus coches, vuelta tras vuelta, sector tras sector. Y Ferrari ha decidido implicar directamente a sus dos pilotos, Charles Leclerc y Lewis Hamilton, en esta transformación.
El volante, nuevo centro neurálgico de la F1 moderna
A menudo descrito como la "oficina" del piloto, el volante de la F1 sufrirá una revisión radical de aquí a 2026. Con la llegada de la aerodinámica activa y las nuevas normas de gestión de la energía eléctrica, los pilotos tendrán que tomar más decisiones en tiempo real, a veces a escala de unos cientos de metros. A partir de ahora, la gestión del despliegue eléctrico será un ejercicio permanente. Ya no se trata simplemente de atacar o ahorrar, sino de optimizar la energía disponible casi curva a curva para garantizar la máxima potencia en las rectas. A esto se añade la activación manual de un modo aerodinámico de baja resistencia al comienzo de cada tramo rápido, un gesto suplementario a integrar en una rutina ya de por sí extremadamente densa. Ante esta mayor complejidad, Ferrari ha optado por replantear por completo la lógica de su volante.

Un nuevo volante diseñado para reducir la carga mental del conductor
Los ingenieros de Maranello han tomado una decisión contundente: simplificar sin empobrecer. Mientras que los volantes anteriores tenían hasta seis mandos repartidos en una superficie relativamente desordenada, la versión 2026 adopta una filosofía más aerodinámica. Las funciones esenciales relativas a la recuperación de energía, el despliegue eléctrico y las estrategias electrónicas se agrupan ahora en torno a tres mandos principales, situados debajo de la pantalla central. Esta última mantiene su papel clave, mostrando permanentemente información vital como la marcha engranada o la temperatura de los neumáticos. El propio volante se ha hecho más compacto, con una sección inferior significativamente reducida. El objetivo es claro: mejorar la ergonomía, limitar los movimientos que distraen y permitir al piloto concentrarse en lo esencial, incluso a velocidades muy altas.

El papel central de Lewis Hamilton y Charles Leclerc
Esta evolución no es sólo el resultado de un trabajo de ingeniería de oficina. Ferrari insiste en un punto: el nuevo volante es en gran parte el resultado de las reacciones de sus pilotos. Lewis Hamilton y Charles Leclerc probaron a fondo la nueva configuración en el simulador de Maranello, afinando cada detalle sobre la marcha. Su contribución se centró principalmente en la ergonomía. ¿Qué ajustes deben ser accesibles al instante? ¿Qué botones deben seguir siendo utilizables bajo una fuerte carga lateral? ¿Cómo evitar errores en los momentos más críticos de una vuelta? Éstas son sólo algunas de las preguntas a las que dieron respuestas concretas.
Sin embargo, Ferrari se muestra prudente. El volante presentado aún no está grabado en piedra. Se esperan más ajustes durante las pruebas de pretemporada, con el fin de afinar la interfaz antes del primer Gran Premio del año, en Australia.