
A pocos días del comienzo de la temporada 2026 de Fórmula 1, Charles Leclerc tuvo un momento más personal que sus prometedores tiempos durante las pruebas invernales: el piloto monegasco se casó con Alexandra Saint-Mleux en una ceremonia privada en Mónaco.
Pero fiel a su estatus de piloto Ferrari... y a la historia de la marca, Leclerc obviamente no hizo las cosas a medias. Para este día único, eligió uno de los Ferrari más legendarios jamás construidos.
Una aparición a bordo de una leyenda
En varios vídeos colgados en las redes sociales, se veía a los recién casados descendiendo las alturas de Mónaco en un Ferrari 250 Testa Rossa de 1957. Un traje color crema para el conductor, un ramo de flores en la mano de Alexandra Saint-Mleux: la escena casi podría haber salido de una película. Pero aquí el coche no es sólo un telón de fondo.
¡¡¡¡CHARLES Y ALEXANDRA SE CASAN!!!! pic.twitter.com/F7jzGyT0G3
- clara (@leclercsletters) 28 de febrero de 2026
El 250 Testa Rossa es un monumento de la historia del automóvil. Producido en unas pocas docenas de ejemplares a finales de la década de 1950, personificó la edad de oro de Ferrari en las carreras de resistencia. Esta barchetta de diseño escultural, reconocible por sus alas de pontón diseñadas por Scaglietti, no era sólo una obra de arte rodante: también dominaba la pista. Entre 1958 y 1961, ganó las 24 Horas de Le Mans en varias ocasiones, contribuyendo a forjar la leyenda deportiva de la marca.
Una obra maestra valorada en más de 30 millones de euros
Hoy en día, el 250 Testa Rossa es uno de los Ferrari más codiciados del mundo. Varias ventas recientes han puesto su valor en perspectiva: uno ofrecido por RM Sotheby's se estimó entre 34 y 38 millones de dólares, unos 31-35 millones de euros. Y dependiendo del modelo, su historial y autenticidad, el precio puede subir aún más.



Hablamos de un coche equipado con un V12 de 3,0 litros que desarrollaba 300 CV a finales de los años 50 y era capaz de alcanzar velocidades de unos 270 km/h, toda una proeza para su época. Su nombre, “Testa Rossa”, hace referencia a las características tapas rojas de las válvulas. En resumen: una sinfonía de diseño, tecnología e historia. Una elección simbólica para un piloto de Ferrari el día de su boda.
Una boda antes de una temporada decisiva
Esta ceremonia íntima, organizada por Marie Ducruet, amiga íntima de la pareja, se celebró con la máxima discreción, rodeados únicamente de familiares y amigos íntimos.
Llega en un momento crucial para el piloto monegasco. Tras marcar el mejor tiempo en los entrenamientos de Bahréin con el Ferrari SF-26, Leclerc llega a la temporada 2026 como uno de los favoritos. La Scuderia no gana un título de constructores desde 2008, ni un título de pilotos desde 2007. ¿Y si este matrimonio marcara también el inicio de un año histórico? En cualquier caso, para Charles Leclerc, 2026 ya es inolvidable.
