Estafa del kilometraje: estos son los coches con más riesgo

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Comprar un coche de segunda mano sigue siendo una de las mejores formas de conducir más barato... pero también una de las más arriesgadas. Tras la carrocería reluciente y un historial de revisiones aparentemente impecable se esconde un fraude muy extendido: el cuentakilómetros trucado. Una práctica discreta, difícil de detectar, pero con consecuencias muy reales para el comprador.

Un estudio realizado para todo 2025 por la plataforma carVertical, especializada en el análisis de datos de matriculación de vehículos, revela hoy cuáles son los modelos más afectados en Italia, un mercado muy próximo al resto de Europa, donde los coches circulan mucho entre países.

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Una francesa encabeza las listas de fraudes

Primera observación: no todos los coches son iguales cuando se trata de manipular el kilometraje.

El modelo más afectado en 2025 es el Renault Mégane. En Italia, 5,7 % de los vehículos controlados tenían el cuentakilómetros modificado. De media, habían desaparecido más de 40.000 kilómetros del historial real del vehículo. Por detrás, el BMW Serie 3 alcanzó el 5,1 % de casos sospechosos, con una impresionante supresión media de casi 86.000 km. El Peugeot 3008 completa el podio con 4,7 %, con más de 75.000 km eliminados.

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Este trío no tiene nada de aleatorio. Se trata de coches ampliamente disponibles, codiciados en el mercado de segunda mano y fáciles de revender rápidamente. Su popularidad los convierte en un objetivo ideal: cuanto más demandado es un coche, mayor es la tentación de “rejuvenecerlo” artificialmente. Para el comprador, la doble penalización es evidente: pagar más de su valor real y sufrir más rápidamente el desgaste mecánico.

No todos los modelos se ven afectados con la misma frecuencia, pero algunos lo están mucho más. El Mercedes Clase E ostenta el récord de kilometraje eliminado, con una media de 116.907 km. Le sigue el BMW Serie 5, con 96.585 km, casi a la par que el Fiat Ducato, con 96.568 km.

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La explicación es sencilla: estos vehículos circulan mucho, a menudo en flotas o para uso profesional. Cuando llegan al mercado de segunda mano, a veces tienen un kilometraje muy elevado. Reducir el kilometraje en el cuentakilómetros puede convertir un coche muy usado en una ganga. El problema es mecánico: un coche con 140.000 km pero con 260.000 km en el cuentakilómetros tendrá, obviamente, un comportamiento diferente. Las averías, las piezas desgastadas y el mantenimiento pesado se producen mucho más deprisa.

Los italianos están bien representados en la clasificación

El estudio también muestra que los modelos italianos no se libran. El Alfa Romeo Stelvio y el Giulia figuran entre los coches modificados con regularidad, al igual que el Giulietta.

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La razón es sencilla: se trata de coches con una imagen premium o deportiva. Un bajo kilometraje mejora inmediatamente su atractivo en los anuncios. Por el contrario, el modelo menos arriesgado de la clasificación sigue siendo el Audi A4, con unos 3 casos % detectados.

Un fenómeno difícil de controlar

¿Por qué es tan persistente este problema? Principalmente por las importaciones. Muchos coches circulan de un país a otro. Pero las bases de datos nacionales no se comunican sistemáticamente entre sí. Como consecuencia, un vehículo puede perder decenas de miles de kilómetros entre dos matriculaciones sin que las autoridades se den cuenta.

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Según los especialistas del sector, la manipulación del contador representa cada año enormes pérdidas económicas para los automovilistas europeos, al tiempo que aumenta la peligrosidad del parque automovilístico al desconocerse el verdadero estado del vehículo.

Cómo evitar sorpresas desagradables

Hoy en día, comprobar el historial de un coche se ha convertido en algo esencial. Los informes especializados permiten ver la evolución del kilometraje a lo largo del tiempo e identificar posibles incoherencias entre dos registros. Sin este tipo de comprobación, el riesgo sigue siendo alto, sobre todo en el caso de modelos populares y codiciados. Un coche que parezca demasiado bueno para su edad o que tenga un kilometraje anormalmente bajo debe despertar inmediatamente sospechas.

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Modificar un cuentakilómetros no es un pequeño truco comercial: legalmente, es una estafa que puede llevarte a los tribunales. Pero para el comprador, el daño ya está hecho: pagar de más por un vehículo agotado y tener que hacer frente a las reparaciones.


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