
Hay coches que resisten el paso del tiempo sin envejecer. Y luego están los que se convierten en símbolos, hasta el punto de encarnar una época, un modo de vida, una idea misma de la elegancia automovilística. En 1966, Alfa Romeo presentó en el Salón de Ginebra un roadster que se convertiría en leyenda: el Alfa Romeo Spider, más conocido por su apodo Duetto. Sesenta años después, este descapotable italiano sigue siendo para muchos el más elegante jamás diseñado.
1966, el año en que el automóvil empezó a soñar
A mediados de la década de 1960 se produjo una verdadera ruptura en la historia del automóvil. Poco a poco, los coches dejaron de ser puramente racionales para convertirse en emocionales. En 1966, la industria del automóvil vio nacer modelos que se habían convertido en legendarios, diseñados para una generación más joven, más libre y más atrevida. En Alfa Romeo, esta revolución toma la forma de un spider elegante, ligero y sensual. El Duetto llega en un contexto favorable. La berlina Giulia y sus derivados tuvieron un gran éxito, y Alfa Romeo quería completar su gama con un roadster moderno capaz de atraer tanto al mercado europeo como al americano. El reto era inmenso: sustituir al Giulietta Spider sin dejar de subir el listón en términos de estilo y prestaciones.

La última obra maestra de Battista Pininfarina
Alfa Romeo confió el proyecto a Pininfarina. El diseño fue supervisado por el propio Battista "Pinin" Farina, asistido por Aldo Brovarone y Franco Martinengo. El linaje estilístico era claro: el Duetto se inspiraba directamente en los prototipos Superflow desarrollados a finales de los años 50 y 60, en particular el Superflow IV con su grupa redondeada.

El resultado es una carrocería de una pureza excepcional. Bajo y esbelto, con flancos convexos y una cintura baja, el rasgo más distintivo del Duetto es su parte trasera afilada y en forma de casco, rápidamente bautizada como "Osso di seppia", el hueso de la sepia. Una firma visual reconocible al instante, a la vez deportiva y romántica.



Irónicamente, este Alfa Romeo Spider fue el último coche seguido personalmente por Battista Pininfarina, que falleció pocas semanas después de su presentación oficial, el 10 de marzo de 1966. Una dimensión casi testamentaria que aún hoy contribuye a la mitología del modelo.

Un mecanismo noble y ligero
Bajo su elegante exterior atemporal, el Duetto se basa en la plataforma del Giulia, con una distancia entre ejes reducida a 2,25 metros. El motor está a la altura del diseño: un cuatro cilindros de aluminio de 1,6 litros con doble árbol de levas y 109 CV. Una cifra respetable para la época, sobre todo si se tiene en cuenta el peso contenido del coche: sólo 990 kg.

En carretera, el Duetto es un éxito instantáneo. Vivo, equilibrado y ágil, es tan divertido conducirlo como ir con la melena al viento. Su tracción trasera, sus cuatro frenos de disco y su caja de cambios manual de cinco velocidades lo convierten en un auténtico roadster para entendidos. Capaz de alcanzar velocidades de entre 185 y 200 km/h, según la versión, demuestra que la elegancia y las prestaciones no se excluyen mutuamente.

"Duetto", un nombre nacido de un concurso... y de un pleito
El nombre "Duetto" no surgió de las oficinas de marketing. Por aquel entonces, Alfa Romeo organizaba un gran concurso titulado "Spider 1600: dale un nombre. Se hará famoso". Se recibieron más de 140.000 propuestas procedentes de toda Europa. El jurado, presidido por el poeta Leonardo Sinisgalli, eligió el nombre "Duetto", que debía simbolizar la armonía entre la gracia y la fuerza, pero también la idea del placer compartido por dos.

El ganador, Guidobaldo Trionfi, recibió su Spider blanco en junio de 1966 de manos del presidente de Alfa Romeo, Giuseppe Luraghi. Sin embargo, la historia pronto dio un giro inesperado: una famosa empresa de confitería italiana reclamó los derechos exclusivos del nombre "Duetto". Los tribunales fallaron a su favor. Oficialmente, el nombre desapareció tras venderse sólo unos cientos de ejemplares. Pero en el lenguaje cotidiano, el daño ya estaba hecho. Para el público, este Alfa Romeo sería conocido para siempre como "Duetto", y todas las generaciones posteriores de Spider heredarían este apodo ya legendario.
Hollywood, Cannes y el Golden Gate
Si el Duetto se ha convertido en un icono mundial, no es sólo por su diseño. Alfa Romeo orquestó una campaña de comunicación tan audaz como refinada. Incluso antes de su lanzamiento americano, tres Spider - uno verde, uno blanco y uno rojo - cruzaron el Atlántico a bordo del transatlántico Raffaello, acompañados por la jet set europea. Un sorteo organizado durante el crucero dio incluso a uno de los invitados la oportunidad de marcharse en uno de ellos.


Pero fue el cine el que hizo del Duetto una parte permanente de nuestro imaginario colectivo. En 1967, se convirtió en el coche de Benjamin Braddock, interpretado por Dustin Hoffman en la película "El Graduado". Las largas secuencias al volante, sobre todo en el puente Golden Gate al son de Simon & Garfunkel, convirtieron al Alfa Romeo Spider en una estrella mundial. Desde entonces, ha aparecido en cientos de películas y series de televisión.


Una carrera de casi treinta años
De 1966 a 1993, el Alfa Romeo Spider pasó por cuatro grandes generaciones, sin perder nunca su ADN. Desde el "Osso di seppia" al "Coda tronca", pasando por las versiones más aerodinámicas de los años 80, antes de volver a una mayor sobriedad en la última serie, el Spider evolucionó con los tiempos conservando su espíritu original. En total, se fabricaron más de 124.000 ejemplares, una cifra notable para un roadster tan distintivo. En 1994, Alfa Romeo rinde homenaje a su icono con una "Edición Conmemorativa" especial, reservada al mercado americano, en la que el nombre "Duetto" reaparece oficialmente por última vez.



Sesenta años y sigue siendo una referencia
Sesenta años después de su nacimiento, el Alfa Romeo Spider Duetto sigue siendo un referente absoluto del diseño automovilístico. Encarna una época en la que los coches se diseñaban con el corazón tanto como con la regla, cuando la belleza nunca se sacrificaba en aras de la rentabilidad. El Duetto original es un recordatorio de lo obvio: algunos coches son algo más que simples medios de transporte. Son obras de arte sobre ruedas. Y como tal, el Alfa Romeo Spider Duetto merece más que nunca su estatus de roadster más elegante del mundo.

Qué belleza de luz 😍
No podemos esperar demasiado de una nueva versión de esta obra maestra de Alfa Romeo. Pero, obviamente, con motor de gasolina y caja de cambios manual.
Soñemos un poco.
Ich bin euch unglaublich dankbar, nicht nur ein guter Bericht sondern auch das Video lässt die guten Zeiten wieder aufkommen