
A finales de los 90 y principios de los 2000, la nobleza mecánica giraba en torno al número de cilindros, la velocidad del motor y la cilindrada. El BMW M3 E46 encarnaba a la perfección esta filosofía, con su motor de seis cilindros y 343 CV. En Alfa Romeola respuesta fue Busso. Cuando la marca italiana presentó el 147 GTA en 2002, devolvió el golpe. Bajo el capó de este compacto se escondía el motor V6 atmosférico de 3,2 litros del 156 GTA, que desarrollaba 250 CV. Una herejía para algunos, una genialidad para otros: un coche compacto de tracción delantera con un motor noble, sonoro y excesivo. Incluso en aquella época, muchos consideraban que el 147 GTA era demasiado potente para su chasis. Autodelta lo vio como un punto de partida.
Autodelta, la herencia de las carreras

Autodelta no es un tuneador más. Históricamente, el nombre procede del departamento de carreras de Alfa Romeo en los años 60, que produjo el legendario Giulia Sprint GTA. En las décadas de 1990 y 2000, Autodelta se convirtió en un tuneador británico especializado en Alfa Romeos, famoso por exprimir hasta el último centímetro cúbico de los motores italianos. Ante el 147 GTA, Autodelta decidió llevar el concepto al extremo. El Busso V6 pasó de 3,2 a 3,7 litros. La cadena cinemática se modificó a fondo, con culatas revisadas, nuevos árboles de levas, una gestión del motor reprogramada, un sistema de admisión específico y una válvula de mariposa derivada de Ferrari. El resultado es espectacular: 328 CV y 352 Nm de par, transmitidos... sólo a las ruedas delanteras.
¿Un compacto incontrolable?
Sobre el papel, la idea parece absurda. Un coche compacto de tracción delantera con más de 320 CV y sin tracción total es casi una provocación. Sin embargo, Autodelta no se ha contentado con aumentar la potencia. El chasis ha sido modificado con suspensiones regulables, frenos reforzados, llantas especiales y, sobre todo, un diferencial mecánico de deslizamiento limitado, elemento clave para que el coche sea utilizable. Contrariamente a lo que se temía, el 147 GTA Autodelta no es más castigador que el modelo original. Sigue siendo exigente, por supuesto, con un marcado subviraje cuando se aprieta el ritmo, pero la potencia extra es sorprendentemente manejable. La velocidad máxima supera ampliamente los 250 km/h y el 0-100 km/h se realiza en unos cinco segundos, un límite impuesto menos por el motor que por la facilidad de conducción.


La prueba de fuego: Top Gear y Stig
La leyenda del 147 GTA Autodelta se forjó definitivamente durante su aparición en Top Gear. En Dunsfold, en el circuito del programa, el compacto italiano se enfrentó a referencias mucho más prestigiosas. Jeremy Clarkson y su equipo no ocultaron su escepticismo ante este coche de tracción superpotente, que fue descrito como teóricamente "inconducente".


Estaba claro desde las primeras curvas: el subviraje era omnipresente y el coche exigía un compromiso total. Pero en manos de Stig, el 147 GTA Autodelta revela un potencial insospechado. A pesar de sus defectos, completó la vuelta en 1 minuto y 30 segundos. Un tiempo rotundo, ya que fue 1,8 segundos más rápido que el de un BMW M3 E46, a pesar de ser un coche de tracción trasera y la referencia absoluta en aquel momento. Una bofetada a las certezas técnicas y una demostración de que el carácter y la audacia a veces pueden vencer a la lógica.
Yendo aún más lejos: la versión comprimida de 422 CV
Para Autodelta, 328 CV no eran suficientes. El tuneador fue aún más lejos con una versión sobrealimentada equipada con un compresor centrífugo Rotrex C38-81. La presión sube a 0,75 bares, la zona roja se establece a 8.000 rpm y la potencia alcanza los 422 CV con 520 Nm de par. Siempre en las ruedas delanteras. En esta configuración extrema, el 147 GTA se convierte en uno de los coches de tracción delantera más potentes jamás fabricados. Sus prestaciones están a la altura de su tamaño: de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y una velocidad máxima de casi 290 km/h. Un coche desarrollado a lo largo de muchos años en los circuitos, especialmente en Donington Park, Silverstone y Nürburgring.

Una rara pieza de coleccionista
El 147 GTA Autodelta, del que se fabricaron muy pocas unidades, se ha convertido en una auténtica pieza de coleccionista. Los raros ejemplares que han aparecido en el mercado, como el que se vendió en una subasta en 2020 por unos 20.000 euros con 70.000 km, son un recordatorio de lo codiciado que es este modelo. Más allá de las cifras, es sobre todo su carácter lo que fascina: un Busso V6 con un canto inimitable, una carrocería compacta y elegante, y un enfoque radical que ningún fabricante se atrevería a adoptar hoy en día.

El 147 GTA Autodelta nunca pretendió ser perfecto. Demasiado potente, demasiado extremo, a veces superado por sus propias ambiciones, encarna sin embargo una época pasada en la que la ingeniería se hacía con pasión y audacia. Más de veinte años después, sigue siendo uno de los símbolos más llamativos de lo que Alfa Romeo y sus tuneadores podían ofrecer: un coche compacto capaz de derribar a un BMW M3 en circuito.

