
En el mundo del drifting moderno, dominado por las plataformas japonesas (Nissan Silvia, Toyota Supra, etc.) y alemanas (BMW Serie 3), Margaritis Katsanidis es una excepción. Este piloto de origen griego se ha convertido en una atracción en el mundo del drifting europeo gracias a un audaz proyecto basado en un Alfa Romeo 75 radicalmente transformado.
Margaritis Katsanidis empezó en el motocross, luego en las carreras de aceleración, antes de iniciarse en el drifting en 2007. Autodidacta y muy vinculado a la mecánica, participa en varios campeonatos y eventos europeos, como Drift Wars y King of Europe, y destaca por su conducción agresiva y precisa y su capacidad para mantener largos derrapes a gran velocidad, incluso contra máquinas teóricamente superiores.
El Alfa Romeo 75: el iconoclasta del drifting
La elección del Alfa Romeo 75 como base para el drifting es tanto una cuestión de pasión como un desafío técnico. Con su arquitectura transaxle (eje trasero y caja de cambios) y su tracción trasera equilibrada, el 75 ofrece una distribución del peso ideal para el drifting, pero requiere amplias modificaciones para hacer frente a las limitaciones del drifting moderno. El 75 ha sido equipado con una caja de cambios manual reforzada, un diferencial autoblocante de competición, suspensión ajustable (drift-spec) y un mayor ángulo de dirección. Tras comenzar con un motor de 1,8 litros, ya aumentado a 380 CV, el proyecto experimentó una importante evolución al cambiar a un Busso V6 llevado al límite.


Busso en llamas
El motor de 3,0 litros y 24 válvulas se mejoró para la doble turboalimentación (de 1,4 a 1,6 bares aproximadamente). La preparación también incluyó un sistema de gestión electrónica completamente revisado, pistones y bielas reforzados, refrigeración optimizada con intercoolers delanteros, un radiador de gran capacidad y un circuito de aceite modificado. El escape hecho a medida contribuye al espectacular sonido que se ha convertido en la firma del coche. ¿El resultado? Una potencia estimada entre 550 y 600 CV, con un par motor superior a 700 Nm.
Margaritis también ha dado un lavado de cara al coche, especialmente al frontal. Se ha instalado un alerón más agresivo, muy abierto para facilitar la respiración. También se ha modificado el corte del capó, dando a los faros un aspecto más "fruncido" (un poco como el Peugeot 505) y, sobre todo, la gran toma de aire abovedada del capó, que da a este 75 un pequeño aspecto de Muscle Car.
Con su aspecto radical y su mecánica llevada al extremo, el Alfa Romeo 75 de Katsanidis es uno de los coches más atípicos de este deporte. Rara vez se ha llevado un Alfa Romeo a tal nivel de rendimiento en drifting, lo que convierte a este proyecto en un símbolo de creatividad y determinación técnica. Su principal victoria fue la ronda griega de las King of Europe Drift Series en 2011.

El gran salto a Estados Unidos
Tras varias temporadas de éxito en Europa, Margaritis Katsanidis decidió afrontar el reto definitivo: trasladarse a Estados Unidos para unirse a la Fórmula Drift. Enfrentado a un nivel de competición extremo y a elevadas exigencias técnicas, adoptó una plataforma más convencional para seguir siendo competitivo. Sus actuaciones son ahora al volante de un BMW E46... ¿el único premio de consolación? Lleva el número 75... Parece que se ha llevado su Alfa Romeo 75.


